jueves, 18 de agosto de 2011

ESTOY MUY CABREADO


No sabía muy bien si decir que estoy muy cabreado o que me tienen muy cabreado, para el tema que me traigo entre dedos, sería, creo, más exacto decir que me tienen, pero como lo de estar cabreado, ya va formando casi parte consustancial de mi mismo, al final me he decidido por el estoy, que da así como más carácter de permanencia o de destino en lo individual.

También podía haber escrito mosqueado, o enfadado, pero quedaría menos rotundo, y tal vez usando lo de cabrear, llame más su atención querido lector, nótese que lo de lector va en singular porque dudo que esto lo lea más de uno.

Bueno a lo que voy, estoy cabreado, a base de disgustos o de falta de méritos (de ellos), me están quitando mi derecho a la vida eterna, me explico.

Vamos a ver, aunque vivamos en un estado, que se supone laico, quiera que no, nacimos y vivimos en un país, o lo que quede de él, no diremos nación que está mal visto, vivimos como digo en un país mayoritariamente o probablemente predestinado a ser católico, o cristiano, nunca me ha quedado esto muy claro, imagino que cristiano, y la verdad es que ser cristiano es relativamente fácil.

No tienes por qué leerte ni siquiera la biblia, ni el antiguo ni el nuevo testamento, no necesitas saber que los libros del antiguo testamento son el génesis, éxodo, números, levítico y deuteronomio, y aunque aún lo recuerdes de aquellos tiempos en que te enseñaban a aprenderte las cosas de memoria, tampoco te sirve de nada, y no vas a estar sentado a la derecha de dios padre, porque eso está ocupado.

Ni tienes que saberte el nombre de los evangelistas, ni siquiera de los principales, de los que escribieron el nuevo testamento, imagino que en los ratos libres, maravillado me quedo de lo culto que eran en aquella época los pescadores y soldados, que ya me contarán ustedes un pescador de un par de generaciones anteriores a la nuestra si tenía o no capacidad para escribir lo que se supone escribió san Pedro hace tanto.

Es más, también recuerdo casi toda la tabla periódica, que le vamos a hacer, es así, y para colmo de males, me acuerdo de las obras de misericordia, maldita memoria: Dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, dar posada al peregrino…

Vamos a ver ser cristiano es fácil, no tienes que leerte las escrituras, no tienes que ir mucho a misa, con arrepentirte de vez en cuando o arrepentirte al final de tu vida, si te da tiempo, tienes acceso a tan selecto grupos de salvados por las campanas.

Uno no ha cometido grandes pecados, pecadillos más bien, no he matado, no he robado o hurtado o como sea eso, según el derecho divino, no he estafado, así que muy mal no lo tengo, imagino.

Uno va teniendo una edad, y total si por un arrepentimiento, mire usted, tienes derecho a una parcela unipersonal en el cielo, oye pues tampoco es mucho esfuerzo, pero estoy cabreado, los jefes de este proyecto, con su jefe a la cabeza, no me dan mucho motivos para dar el paso importante que me lleve a la vida eterna, que como sea tan aburrida como ésta, no sé yo si merecerá la pena, pero bueno, es que no me dan motivos, no se me aparece un ángel anunciador que me diga, mire usted que si que todo es verdad, aunque lo del ángel anunciador tiene lo suyo que me creo que estoy embarazado por arte de magia y el susto es espectacular, vamos que me da un infarto, no me da tiempo a arrepentirme y ya la hemos liado.

No se me aparece un ángel anunciador, no veo ningún pequeño milagro que me haga creer que esta enorme fábula, la del best seller sea verdad, y encima estos señores no me cumplen las obras de misericordia, menos viaje, menos actos protocolarios, menos golpes de pecho, y más dar de comer al hambriento, menos saludos desde Castelgandolfo, la residencia de verano, tócate las narices, y menos Vaticano faustoso, menos kit del peregrino bueno, menos tarimas con forma de ola, meno aspersores para bajar la temperatura, y más ahorrar y enviar el dinero para los negritos, como se decía antes, de África que se mueren de hambre.

Y para colmo uno se entera de las cosas que han escrito otros papas que consideraban todo esto una fábula, y que el actual pescador de almas, estuvo en las juventudes hitlerianas, y ya se te caen los palos del sombrajo.

Con lo acostumbrado que estamos a los martirios, como puede ser que este hombre, perteneciera a las juventudes mencionadas, no me lo puedo creer, ¿aún no le vino la vocación?, ¿no le vino la inspiración divina?, ¿se convirtió después de ver lo que vio?, ¿o todo fue una prueba divina para lo que vino después?, esta última no me negaréis que es buena, digna de que se les haya ocurrido a ellos y no a mí.

Esto ya me ha dejado confundido del todo, me gustaba más un papa polaco que sufriera lo suyo, pero uno de las juventudes hitlerianas como que no, así que estoy cabreado me están quitando las opciones a ganarme la vida eterna, a vivir después de la muerte, y es que a uno en el fondo le gustaría que pajareara su alma colmenera de angelicales ceras y labores, como dijo D. Miguel.